Club Kid — Jordan Firstman transforma la fiesta en una inesperada historia familiar

Jordan Firstman debuta como director con una comedia irreverente que retrata la escena underground gay de Nueva York y encuentra su mayor virtud en una inesperada historia de paternidad.
FICM 2026 | Club Kid (2026)
Puntuación: ★★★★
Dirección: Jordan Firstman
Reparto: Jordan Firstman, Reggie Absolom, Diego Calva, Cara Delevigne, Miss Benny y Kirby Howell-Baptiste

Club Kid tiene una de esas premisas que podrían quedarse fácilmente en una comedia de situaciones, pero Jordan Firstman encuentra en ella una oportunidad para hablar de algo mucho más interesante: el paso a la adultez, la responsabilidad y la posibilidad de construir una familia en circunstancias completamente inesperadas. En su debut como director, Firstman se adentra en la escena nocturna y queer de Nueva York para presentar a un protagonista que ha convertido la fiesta en su forma de vida, hasta que la aparición de un hijo de diez años lo obliga a enfrentarse a todo aquello que lleva años evitando. El resultado es una comedia descarada, irreverente y bastante más emotiva de lo que su apariencia inicial podría sugerir.

Peter (Jordan Firstman) es un promotor de fiestas que ha hecho de la noche su territorio. Durante años ha sido una figura reconocida dentro de la escena underground gay neoyorquina, rodeado de música, drogas, excesos y personas que parecen no tener ninguna intención de abandonar la fiesta. Sin embargo, el tiempo comienza a pasarle factura. Su negocio pierde fuerza, su aspecto refleja el desgaste de una vida dedicada al desenfreno y hasta su socia Sophie (Cara Delevingne) termina apartándolo de un proyecto que alguna vez construyeron juntos. Cuando todo parece empezar a desmoronarse, aparece Arlo (Reggie Absolom), un niño de diez años cuya existencia desconocía y que resulta ser su hijo.

A partir de ese encuentro, la película encuentra su verdadero corazón. La relación entre Peter y Arlo comienza con la incomodidad propia de dos desconocidos que deben aprender a convivir, pero poco a poco se transforma en el centro emocional de la historia. Firstman evita convertir este vínculo en una transformación demasiado sencilla o sentimental. Peter sigue siendo impulsivo, egoísta y bastante inmaduro, pero la presencia del niño empieza a modificar su manera de mirar el mundo. A través de Arlo, vuelve a descubrir cosas que había dejado de valorar, incluida la propia ciudad en la que vive.

Uno de los grandes aciertos de Club Kid está precisamente en la manera en que combina dos universos que, en principio, parecen incompatibles. Por un lado, tenemos una representación desinhibida de la vida nocturna queer, con su sentido del humor provocador, sus personajes excéntricos y una energía que nunca intenta suavizar los excesos de ese ambiente. Por otro, aparece una historia familiar mucho más cálida, que encuentra en los pequeños gestos y en la convivencia cotidiana sus momentos más genuinos. La película consigue que ambos registros se complementen sin que uno termine anulando al otro.

Jordan Firstman demuestra además un notable sentido del humor. Su interpretación de Peter está llena de sarcasmo, inseguridades y una actitud descarada que resulta especialmente efectiva porque nunca intenta convertir al personaje en alguien simpático a la fuerza. También tiene la capacidad de reírse de los códigos y las contradicciones de la propia comunidad que retrata, sin perder de vista el afecto que siente por ese mundo. Eldar Isgandarov aporta algunos de los momentos más divertidos como Nicky, el excéntrico compañero de apartamento de Peter, mientras que Cara Delevingne encaja bien en el ambiente de excesos y complicidades que rodea al protagonista.

Pero es la relación entre Firstman y Reggie Absolom la que termina sosteniendo buena parte de la película. Absolom tiene una naturalidad encantadora y consigue que Arlo sea mucho más que el recurso narrativo que obliga al protagonista a cambiar. Su presencia aporta una inocencia que contrasta con el cinismo de Peter, y ambos desarrollan una química que hace creíble la evolución de su vínculo. Diego Calva, en el papel del trabajador social que acompaña al niño, también suma una presencia atractiva dentro de esta nueva dinámica familiar.

Aunque algunos pasajes podrían beneficiarse de un desarrollo más contenido y la evolución de Peter sigue ciertos caminos reconocibles dentro de la comedia familiar, la película consigue que sus emociones se sientan honestas. Su mayor virtud está en no renunciar a la irreverencia para encontrar ternura, ni en utilizar la paternidad como una excusa para borrar la personalidad de su protagonista. Peter no deja de ser quien es; simplemente comienza a descubrir que puede existir algo más allá de la próxima fiesta.

Con un desenlace que encuentra el equilibrio entre la melancolía y la esperanza, Club Kid termina siendo una agradable sorpresa. Jordan Firstman debuta con una película divertida, provocadora y entrañable, que retrata la escena queer neoyorquina con personalidad y encuentra en una relación paterno-filial inesperada su mayor fuente de emoción. Una comedia independiente con mucho carácter, capaz de pasar del humor más ácido a la ternura sin perder su identidad, y que confirma a Firstman como una voz interesante a seguir.

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