Shaun el cordero se adentra en el terror: Steve Cox y Matthew Walker revelan las referencias detrás de ‘El monstruo de Mossy Bottom’

Algo Más que Cine estuvo presente en una charla de Shaun el cordero: El monstruo de Mossy Bottom, donde pudimos preguntarles directamente por las influencias del cine de terror que dieron forma a esta nueva aventura de Shaun y su rebaño.

Aardman vuelve a llevar a Shaun el cordero a una nueva aventura, esta vez con una historia que mezcla la comedia característica de la franquicia con elementos propios del cine de terror y Halloween. Shaun el cordero: El monstruo de Mossy Bottom, comenzó originalmente como una idea para un especial de media hora, pero terminó creciendo hasta convertirse en un largometraje.

Durante un encuentro con medios internacionales, Steve Cox y Matthew Walker, directores de la película, hablaron sobre el proceso de creación, el trabajo artesanal detrás de la animación stop-motion, las influencias cinematográficas y la manera en que buscaron llevar a Shaun a un territorio diferente sin perder su esencia.

Ambos cineastas se incorporaron al proyecto cuando todavía se encontraba en desarrollo y explicaron que la historia fue evolucionando constantemente. La premisa central —Shaun creando accidentalmente un monstruo que termina aterrorizando la granja— permaneció desde el comienzo, mientras que los temas, los personajes y diferentes elementos de la trama fueron modificándose durante el proceso.

De Halloween a los clásicos del terror

Uno de los momentos destacados del encuentro le consultamos a los directores en qué momento decidieron construir la historia alrededor de Halloween y cómo surgieron las referencias a las películas clásicas de terror que aparecen a lo largo de la cinta.

La respuesta de Matthew Walker permitió conocer mejor la construcción de la película y, sobre todo, dejó claro que las referencias no fueron incorporadas simplemente como una lista de homenajes.

“El concepto inicial se inspiraba mucho en el terror clásico de Hammer y en los monstruos de Universal.” Walker explicó que, conforme desarrollaban la historia, comenzaron a incorporar otras influencias relacionadas con las películas que marcaron su propia infancia y juventud. Entre ellas mencionó el cine de John Carpenter y las películas de zombis de los años 80.

Lo interesante es que, según el director, el equipo no se sentó a establecer una lista de películas que obligatoriamente debían ser referenciadas. Las referencias fueron apareciendo a medida que la historia tomaba forma.

Un ejemplo concreto fue una secuencia de invasión a la granja, en la que el monstruo llega mientras el rebaño intenta esconderse en el baño. “En cuanto los tenemos escondidos detrás de una cortina de ducha, pensamos: tenemos que poner una referencia a Psycho”, explicó Walker.

Steve Cox complementó la respuesta señalando que la película termina funcionando casi como un recorrido por diferentes épocas del cine de terror. Entre los pequeños guiños presentes en la cinta mencionó Nosferatu, Psycho y The Shining. “Es como una historia a través del tiempo de todas las películas de terror”, comentó Cox.

Para Algo Más que Cine, esta respuesta resulta especialmente interesante porque explica una de las características que puede hacer que The Beast of Mossy Bottom funcione tanto para quienes llegan buscando una nueva aventura de Shaun como para los espectadores que disfrutan reconociendo referencias cinematográficas.

Terror, pero sin dejar de ser Shaun

La incorporación del género de terror también planteaba un reto importante: ¿cómo utilizar elementos asociados con el miedo sin convertir una película familiar en una historia realmente aterradora?

Cox explicó que el equipo decidió aprovechar los códigos visuales del género —la niebla, las sombras, el molino en ruinas y otros elementos reconocibles—, pero siempre utilizándolos como punto de partida para la comedia.

La película, según el director, no busca ser verdaderamente terrorífica. La tensión y el suspenso están presentes, pero constantemente son interrumpidos por el humor, algo que consideran fundamental dentro del ADN de Aardman.

Esto también se refleja desde los primeros minutos, con una secuencia que juega con el imaginario del videoclip de Thriller. Los directores explicaron que no buscaron copiar literalmente la coreografía de Michael Jackson, sino crear una especie de pastiche que transmitiera esa sensación.

La secuencia fue especialmente compleja para la animación porque varios personajes tenían que moverse al mismo tiempo y mantener la coordinación de la coreografía. Para conseguirlo, los animadores incluso utilizaron videos de los propios integrantes del equipo realizando los movimientos como referencia.

Una nueva aventura para Shaun

El monstruo de Mossy Bottom representa además una nueva etapa para el personaje. Los directores explicaron que cada película ha intentado llevar a Shaun hacia un escenario diferente: la primera aventura lo llevó fuera de la granja y hacia la ciudad; la segunda exploró la ciencia ficción; y esta nueva entrega permite experimentar con el universo del Halloween y el terror.

La intención, según Walker, es encontrar siempre “la nueva aventura” que permita hacer algo diferente con Shaun sin perder aquello que caracteriza al personaje.

Y aunque la película juega con monstruos, terror y referencias cinematográficas, sus directores aseguran que existe un componente emocional importante. Entre los temas centrales está la inseguridad del granjero y su necesidad de cambiar su apariencia para impresionar a la veterinaria, cuando en realidad ella ya está interesada en él tal como es.

Walker explicó que uno de los objetivos era que el personaje aprendiera a sentirse cómodo consigo mismo. Cox añadió que esta idea de aceptarse tal y como uno es estuvo presente desde las primeras etapas del desarrollo de la historia.

Cincuenta años de Aardman

La llegada de El monstruo de Mossy Bottom coincide además con el aniversario número 50 de Aardman, un contexto que podría generar presión para quienes toman las riendas de una franquicia tan reconocida.

Sin embargo, Cox aseguró que trabajar en una película de Shaun se siente principalmente como un privilegio y una oportunidad para divertirse. Walker reconoció que existe una presión personal por hacer el mejor proyecto posible, pero no necesariamente una obligación de permanecer dentro de unos límites rígidos.

Su estrategia fue mirar las películas anteriores y preguntarse qué podían hacer ahora para llevar a Shaun a una nueva aventura. Esa filosofía parece resumir también lo que Aardman busca preservar después de cinco décadas: buenas historias, buenos personajes, comedia y una fuerte identidad artística.

Como explicó Cox al hablar del ADN del estudio: “Personajes, comedia, arte y buena narrativa”.

Y precisamente ahí parece encontrarse la clave de esta nueva aventura. Shaun the Sheep: The Beast of Mossy Bottom puede jugar con Psycho, Nosferatu, The Shining, los monstruos clásicos, Halloween y el cine de terror de los años 80, pero todo pasa por el filtro particular de Aardman: stop-motion artesanal, comedia física, personajes entrañables y una historia que busca entretener antes que asustar.

Desde Algo Más que Cine agradecemos la oportunidad de participar en este encuentro y de poder conversar, sobre una de las facetas más interesantes de esta nueva aventura de Shaun: su relación con el cine de terror y los clásicos que ayudaron a construir su imaginario.

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