La nueva colaboración entre Nicholas Hytner y Alan Bennett propone un escenario de enorme potencial dramático: en plena Primera Guerra Mundial, los hombres adultos de un coro en Yorkshire parten al frente y dejan al exigente Dr. Henry Guthrie a cargo de reclutar adolescentes para mantener viva la tradición musical del pueblo. La guerra arrasa Europa; en Ramsden, la música intenta sostener la normalidad.
La premisa contiene todos los elementos para un drama coral conmovedor: juventud al borde del reclutamiento, pérdidas constantes, tensiones sociales y un arte —el canto colectivo— como posible refugio frente al horror. Sin embargo, la película opta por subrayar ideas amplias —la devastación de la guerra, la importancia de la comunidad, la resiliencia del espíritu— sin dotarlas de la especificidad necesaria para que adquieran verdadero peso emocional. La emoción se declara más de lo que se construye.
En el centro se encuentra un sólido Ralph Fiennes, que interpreta al Dr. Guthrie con una mezcla de rigidez técnica y vulnerabilidad contenida. Guthrie es un director de coro brillante cuya reputación se ha erosionado: sus años en Alemania y su condición de hombre homosexual lo convierten en figura sospechosa en un contexto de nacionalismo exacerbado. Fiennes, que viene de un momento particularmente visible tras Conclave y 28 Years Later, aporta peso y clase al conjunto. Su actuación es estudiada, delicada, y por momentos logra elevar la película hacia territorios más complejos: el dolor íntimo por una amante alemana perdida, la humillación pública disfrazada de patriotismo, el reconocimiento de que el genio artístico puede aislar tanto como iluminar.

Visualmente, El coro de Ramsden encuentra sus momentos más cinematográficos en los paisajes de Yorkshire, que ofrecen una amplitud que el guion rara vez alcanza. Hay una clara influencia pictórica —con ecos de John Singer Sargent en la composición y la luz—, pero cuando la película se traslada a interiores y a sus múltiple a escénica, se siente como si debiera haberlo sido. Los diálogos más emotivos y algunos pasajes de comedia chirriante parecen pensados para una audiencia en vivo más que para la intimidad de la cámara.
El problema principal radica en su ambición coral. Bennett introduce una cantidad considerable de personajes secundarios: el dueño del molino afligido por su falta de talento musical, el pianista que guarda un amor secreto, el director de funeraria que sobrevive con humor negro, mujeres que negocian el regreso inesperado de soldados dados por muertos, relaciones ilícitas, tensiones religiosas y sociales. Cada historia reclama su espacio, pero la película no logra distribuir el tiempo dramático con equilibrio. Como ocurre en muchas narraciones corales sobrecargadas, el espectador desea permanecer más tiempo con algunos conflictos y menos con otros.
Los momentos más poderosos son, paradójicamente, los más incómodos: un soldado herido que suplica un último gesto de intimidad, la posibilidad de que la ausencia masiva de hombres abra espacios inesperados para la igualdad femenina, la aceptación de que el arte puede exigir sacrificios personales devastadores. Pero cada vez que el relato se aproxima a zonas más sombrías o moralmente ambiguas, retrocede hacia la seguridad de un tono acogedor. La intolerancia vinculada a la raza, el género o la sexualidad queda suavizada; la dureza del frente apenas se filtra con la contundencia que cabría esperar. La película prefiere la calidez a la herida.
Con todo, El coro de Ramsden conserva el encanto de una comedia dramática de domingo por la tarde: buenas intenciones, un reparto comprometido y algunos pasajes musicales capaces de generar auténtica calidez. Pero su dulzura desenfrenada y su narrativa rígida impiden que el dolor de la guerra resuene con la profundidad que el material exigía. Bajo la batuta de Fiennes, la película encuentra momentos de verdadera humanidad; sin embargo, necesitaba una dirección más afinada y una escritura más específica para que su carga emocional vibrara con la fuerza de un gran coro en plena armonía.