La cabeza de la araña | Review

Lo nuevo del fascinante director Joseph Kosinski es una historia de detenidos que son puestos como ratas de laboratorio para probar unas drogas psicoactivas, presidida por un espeluznante Chris Hemsworth.

La cabeza de la araña (2022)
Puntuación: ★★★
Dirección: Joseph Kosinski
Reparto: Chris Hemsworth, Miles Teller, Jurnee Smollett, Tess Haubrich, Nathan Jones, Charles Parnell y BeBe Bettencourt
Disponible: Netflix

Imagínate vivir en un mundo en el cuál con tan sólo suministrar una droga puedes sentir terror, enamoramiento, risa, enojo o hasta obediencia, esta es la interesante premisa de Spiderhead dirigida por Joseph Kosinski y protagonizada por los ampliamente reconocidos Chris Hemsworth y Miles Teller.

La historia transcurre en un complejo científico qué lleva a cabo un programa con individuos qué anteriormente estaban en prisión, a cambio de estar en el programa su condena se ve reducida y tienen la oportunidad de vivir en el lujoso complejo científico con comodidades qué no tendría de estar recluidos. El estudio es simple, suministran drogas qué generan distintas emociones miedo, risa, enamoramiento u otras qué te ayudan a con tu capacidad verbal y a partir de las mismas ver las reacciones de los individuos y cómo afecta su interacción social con otros.

El recluso Jeff, fue condenado por conducir ebrio y matar a su amigo al estrellarse contra un árbol, recibió N-40, una «droga del amor» que distorsionó sus sentidos y lo llevó a tener relaciones sexuales con dos reclusos. Steve le pidió que eligiera uno de ellos para dárselo a Darkenfloxx, una droga que causa una intensa angustia física y mental. Se negó a elegir, alegando que después de que los efectos de la droga del amor desaparecieran, no tenía sentimientos particulares por ninguno de los dos.

Al día siguiente, Steve le dijo que la parte superior había elegido para él que Heather, la joven de las dos mujeres, tuviera que recibir una inyección, aunque solo duraría cinco minutos. Jeff acepta a regañadientes y, para su horror, Heather se suicida en Darkenfloxx después de que su MobiPark (un dispositivo que administra medicamentos) se daña. Cuando Steve salió corriendo de la sala de proyección, sus llaves cayeron al suelo. Jeff abre el cubículo del escritorio de Steve y descubre que no hay «superior»: la prisión está a cargo de Abnesti Pharmaceuticals o sea Steve. Estos medicamentos llevan el nombre de los cartones de bingo.

Como Steve también instaló el MobiPak, Steve y Jeff tomaron droga de la risa Humoris juntos. Steve le dijo a Jeff que su padre lo abandonó cuando era niño. Pero de acá en adelante Jeff empieza a dudar de Steve y la película se torna en una búsqueda para derrocarlo y exponer lo que sucede en las instalaciones.

El concepto de la película es sumamente interesante, cómo nos pueden manipular mediante simples sustancias químicas haciendo una crítica un tanto leve a las industrias farmacéuticas y la influencia que generan estos compuestos en nuestra vida diaria pero toda la temática se siente un tanto desperdiciada y se puede tornar en una especie de capítulo muy largo de Black Mirror de las temporadas más recientes, la crítica a las farmacéuticas se pudo haber blindado de querer mostrar más de las tácticas deshonestas en las cuales estas incurren y mostrar cómo la sociedad está de acuerdo con ello

Todo el apartado visual se siente muy bien trabajado, Joseph Kasinski desde Top Gun: Maverick muestra una gran habilidad en dicho apartado sólo que en esta ocasión no busca tanto la epicidad sino más bien transmitir mediante un humor oscuro y la continua sensación de sentirte sedado e incapaz de tomar partida de lo que sucede a tu alrededor.

En el apartado actoral, vemos a Chris Hemsworth fuera de su zona, no está en comedia ni en acción pero hace un gran trabajo como el científico, jefe narcisista sin escrúpulos y te deja como incógnita si tal vez lo has juzgado mal y puede dar más como actor cuando pone interés en ello, por otro lado Miles Teller también hace un trabajo digno como el héroe abatido que busca redención.

Si bien o mal no es una obra maestra y la atención por la misma se desvanecerá pronto, se siente que el concepto daba para más pero el mismo material de origen, una novela corta, no era suficiente para llevarse a la pantalla grande sin primero echar mano al guión. Se siente palomitera y perfecta para ver con tu familia, pareja o amigos un fin de semana, disponible en Netflix.

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