Review | Infinite

Fuqua y Wahlberg deberían sonreír de que Paramount haya estrenado este desastre directamente en Paramount Plus

Infinite (2021)
Puntuación:
Dirección: Antoine Fuqua
Reparto: Mark Wahlberg, Chiwetel Ejiofor, Sophie Cookson, Dylan O’Brien, Rupert Friend y Wallis Day
Disponible: Paramount Plus

Sabemos de entrada que la película está mal cuando en su inicio se nos coloca una voz en off mal utilizada, donde literalmente se nos explica la historia, sonaría algo normal, pero cuando terminas de ver el filme, te recuerdas que la introducción nos contó toda la trama.

Infinite es otra de las muchas películas afectada por la pandemia, aunque uno no puede evitar sentir que Paramount habría tenido problemas más serios si hubiera estrenado este descalabro en cines, pero la empresa decidió darle carta a que llegará a Paramount +, una decisión mejor, ya que su entierro dentro de un catalogó la hará más digna.

Volviendo a la voz en off, aquí nos cuenta sobre unos tales Creyentes, personas con conocimiento que es visto como un regalo, estos poseen un conjunto de habilidades acumuladas a lo largo de cientos de años. Pero para otros,
conocidos como los nihilistas, los ven como una maldición, una inmortalidad tediosa y una que quieren llevar a un final violento y permanente; eso es lo que nos dicen y es todo lo que veremos a lo largo de más de 100 minutos, con unos giros obvios y sin sorpresas.

La historia pese a ser interesante, el propio guión va quemando todo su potencial en la primera hora, dejando al espectador como que ya vio todo, y que el resto de hora es solo un cuadro de ideas dando vueltas mal formuladas que mezcla The Matrix, con un poco de Inception y un tanto de Mission: Impossible.

Wahlberg interpreta a un «hombre con problemas» llamado Evan, este padece de esquizofrenia, no puede conseguir trabajo debido a un pasado violento plagado de lo que él piensa que son brotes psicóticos, pero que en realidad son visiones de otras vidas. Cuando se revela la verdad de que es un Infinito, se ve envuelto en una guerra milenaria entre los Creyentes y los Nihilistas, ambos en busca de un huevo mágico que podría conducir al fin del mundo.

Infinite es una película plana, sin nada que ofrecer pese a tener una idea interesante que resulta atractiva pero aquí no aporta lo suficiente como para lograr generar emociones, la cara de Mark Wahlberg más inexpresivo que nunca, pero lo peor es Chiwetel Ejiofor que solo sabe poner muecas, ojos gigantescos, se pasa de gruñón, grita y se roba la película con algunas de las escenas más desquiciadas, como verter miel sobre Toby Jones o que le derramen gasolina en la cara mientras despotrica sobre Dios.

En conclusión, Infinite es el tipo de producto vacío creado por varias personas que no toman riesgos, que llevan a un filme que se entierre y nunca se volverá a pensar en él. 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.