Don’t Look Up | Review

En «Don’t Look Up» Adam McKay crea una sátira que desafía la indiferencia política ante una inminente catástrofe de un cometa, que en ocasiones el director hace lo posible por elevarlo con chistes.  

Don’t Look Up (2021)
Puntuación: ★★★½
Dirección: Adam McKay
Reparto:  Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Cate Blanchett, Jonah Hill, Mark Rylance, Tyler Perry, Timothée Chalamet, Ron Perlman, Ariana Grande y Scott Mescudi.
Disponible: Estreno en cines y Netflix

Adam McKay es un director que podríamos decir que ha dividido su carrera en dos partes que bien están todos los trabajos que hizo con su colega Will Ferrell ( Talledega Nights, Anchorman o Step Brothers) y la otra etapa es la que hemos estado viviendo desde la llegada de cintas como The Big Short de 2015 , que nos dio a Margot Robbie explicando las hipotecas de alto riesgo en un baño de burbujas y la que le dio el punto alto Vice que en su reparto tenemos a un prostético Christian Bale como Dick Cheney el ex vicepresidente de los Estados Unidos.

Esas últimas dos cintas eran un circo bastante potente donde el director tiraba dardos con fuego a la hora de hacer críticas contra el consumismo o a la política, pero al mismo tiempo criticaba a la sociedad de los Estados Unidos sin ninguna consideración y bueno es lo que hace el escritor y director en términos generales, en Don’t Look Up, una acusación directa hacia los negadores del cambio climático o a los que siguen diciendo que la pandemia no es real, son como los ejemplos más claros.

En este caso el filme es dardo con sangre que no deja títere sin cabeza no solo a los políticos o a la sociedad actual, también ataca duramente a los medios de comunicación especial a esos programas de noticias o de revistas matutinas que siempre buscan ocultar la información real o intenta darla de forma que las personas no se alarmen, pero todo eso también apunta a las grandes empresas que siempre están buscando la forma de lucrar incluso en situaciones de emergencia, esto lo vemos con la pandemia y las grandes farmacéuticas.

Con un humor al más estilo de Dr Strangelove, Network o Wag the Dog, Don’t Look Up trata sobre dos astrónomos que descubren que un cometa del tamaño del Monte Everest que dentro de seis meses golpeará el planeta Tierra y acabará con toda la vida humana. Los científicos presentan urgentemente sus hallazgos a la Casa Blanca, pero descubren que las clases políticas y los medios de comunicación no pueden o no quieren entender lo que están diciendo, dejándolos demasiados estupefactos ante estos hechos y al mismo tiempo conmocionados por el manejo de las redes sociales o incluso paralizados por los intereses de una empresa de gran tecnología. 

Leonardo DiCaprio interpreta al astrónomo barbudo y nerd Dr. Randall Mindy, nervioso por la interacción humana y adicto a Xanax. Jennifer Lawrence es su estudiante de posgrado Kate Dibiasky, inteligente y muy emocionalmente. Meryl Streep es la presidenta de los Estados Unidos que comparte decisiones con Jonah Hill su hijo y jefe de personal, y por otro lado está Mark Rylance el espeluznante magnate de la tecnología.

Aquí el símbolo del cometa representa la catástrofe climática, pero el uso de esa metáfora no es el problema, esto porque es muy claro para nosotros el claro peligro del calentamiento global y lo que significa, así que ya no es tan exagerado compararlo con un trozo de roca en llamas del tamaño del Everest que se dirige hacia nosotros. 

En sí, toda la locura que ocurre en el desarrollo del filme podemos decir que es interesante, pero con detalles que son excepciones debido a que no todo los chistes o los momentos cómicos realmente funcionan o no se sienten justificados, sobre todo como es el caso de la espeluznante plasticidad del personaje de Rylance (la banalidad del mal, de hecho) que se entiende el chiste pero no que logra tener sentido en lo que quiere contar la historia.

El filme pesa por un casting que se desborda de invitados de la lista A, desde un cameo claramente tonto de Ariana Grande hasta un giro notablemente más sustancial de Timothée Chalamet como un patinador delincuente al que le gustan los flequillos de Kate, hay más pero los otros no son notables ni tienen encanto para recordarlos.

Como siempre en estos trabajos de McKay, el director acompaña la historia con imágenes que se usan como un truco para subrayar lo que ya estamos viendo en la trama, es claro que el montaje que utiliza el director es frenético y termina siendo el punto fuerte del filme, es así como Don’t Look Up es una cinta que cuyo montaje pesa más que el propio guión.

Al final cuando termina de ver Don’t Look Up, sabes que es un filme astuto, con grandes ideas pero que de alguna manera uno saca una conclusión que la película pudo haber sido mucho mejor, pese tener grandes actuaciones como la de Dicaprio o Blanchett quienes cargan con los personajes más interesantes o Meryl Streep que es la reina de este circo, esto debido a que la mirada que hace no termina en ser más profunda y la crítica queda en términos medios.

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