El milagro del Padre Stu | Review

Mark Wahlberg protagoniza una historia basada en hechos reales que se sostiene por la impecable actuación de Jacki Weaver.

El milagro del Padre Stu (2022)
Puntuación: ★★
Dirección: Rosalind Ross
Reparto: Mark Wahlberg, Mel Gibson, Jacki Weaver, Teresa Ruiz, Annet Mahendru y Cody Fern
Disponible: HBO Max

Mark Wahlberg se aleja bastante de los proyectos que venía haciendo para regresar a un filme más maduro que no termina de salir correctamente a la hora de explorar los temas religiosos, el impacto de la espiritualidad en los seres humanos, ya que termina siendo un filme básico, sin emociones donde el personaje principal no logra emocionar, debido a que el guion del filme nunca busca explorar las situaciones que vive el personaje.

En la cinta Wahlberg, crea un vínculo extraño de pronto, casi inexplicable o sobrenatural con un ser que lo pone a prueba de varias maneras dolorosas y problemáticas, dicho ente es Dios, ese bribón omnipresente, omnisciente y todopoderoso. Dios primero hace que la vida de Stuart Long sea difícil al quitarle a su hermano pequeño por una muerte súbita cuando eran niños pequeños, y luego darle una naturaleza que lo mete en problemas a lo largo de su vida, impidiéndole encontrar una vocación hasta que finalmente. Encuentra una vocación, es decir, el deseo de ser sacerdote. Esto sin desarrollar coherentemente en el personaje.

Pero, en medio de ese caos de vida, nuestro personaje vive rodeado de personas que están a su lado apoyándolo, entre ellas su luchadora madre Kathleen (Impecable actuación de Jacki Weaver) o su novia llamada Carmen (Teresa Ruiz) que primero lo lleva a la iglesia, para luego sentirse traicionada debido a que la deja para hacerse sacerdote. También cuenta con unos amigos del seminario que lo apoyan en los momentos más duros cuando se entera de una enfermedad (Aaron Moten y Cody Fern) quienes, como la mayoría del elenco secundario, merecen canonización por ofrecer actuaciones muy sólidas pese a no tener material con que trabajar.

En el reparto también está Mel Gibson, un actor capaz de aportar un rostro como un largo tramo de carretera devastada y una impresión creíble de dolor al papel del padre alcohólico. Aun así, las conexiones de Gibson con la Opus Dei de la iglesia católica representan un problema para una película que quiere que celebremos la capacidad de la fe para ser más inclusivos y aceptar a los renegados. ¿Es esto realmente lo que Jesús hubiera querido?

El principal problema del filme es que no sabe que quiere ser, no tiene clara sus prioridades: ¿es una película biográfica o propaganda religiosa? El acto de apertura quiere que lo consideremos un estudio de carácter sobre la clase trabajadora que luchan por encontrar su camino en la vida; donde los hombres machos luchan con sus emociones (Wahlberg golpea una estatua de Jesús en un punto) funciona bastante bien, incluso si ocasionalmente es condescendiente. 

Pero al final, la guionista y directora novata Rosalind Ross parece optar por el proselitismo vacío, virando entre varios puntos de la trama sin detenerse un momento en profundizar en algunos de ellos, para llegar aceleradamente al encuentro entre Stu y Dios, que se produce después de una visión de la Virgen María y algunas caricias de cuentas de un rosario; si, como un comercial de los misioneros que aburren en YouTube.

El milagro de padre Stu, es una cinta que termina siendo casi un comercial cuya historia podría ofrecer una exploración de la fe y cómo se cruza con el sacrificio y la adversidad, pero después de un acto de apertura intrigante, los cineastas toman la ruta menos interesante. 

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