Kenneth Branagh habla de Mayday: “La comedia se convierte en una forma de descubrir qué hay en el corazón de los personajes”

El actor británico habla sobre su trabajo junto a Ryan Reynolds, la construcción de Nikolai y cómo la nueva película de Apple TV utiliza la comedia para explorar las diferencias entre dos hombres separados por la Guerra Fría.

En Mayday, Kenneth Branagh interpreta a Nikolai, un exagente de la KGB que vive aislado en la Rusia rural y cuya particular fascinación por la cultura estadounidense se convierte en uno de los elementos centrales de la película. Frente a él está Ryan Reynolds, con quien Branagh comparte una dinámica que combina acción, humor y una inesperada relación de camaradería.

Durante una conversación con la prensa en la que el medio Algo más que Cine estuvo prsente, Branagh habló sobre la experiencia de trabajar junto a Reynolds y sobre la manera en que la película utiliza el humor para acercarse a personajes que, en principio, parecen pertenecer a mundos completamente opuestos.

Kenneth Branagh y Ryan Reynolds: dos estilos que encuentran un punto en común

Branagh destacó la capacidad de Ryan Reynolds para trabajar desde la espontaneidad y la escucha. Para el actor británico, esa disposición resultó fundamental para construir la relación entre sus personajes, especialmente porque Reynolds debía funcionar como contrapunto frente a Nikolai, quien termina convirtiéndose en el motor cómico de muchas de las situaciones.

La diferencia entre ambos estilos de actuación, lejos de convertirse en un obstáculo, terminó favoreciendo la dinámica de la película. Branagh describió a Reynolds como un intérprete libre, presente y con una gran capacidad para reaccionar ante lo que ocurre en escena.

Esa química también se trasladó a momentos más físicos de la película. Uno de los ejemplos que recordó Branagh fue una escena dentro de un armario en la que ambos actores debían permanecer muy cerca mientras intentaban mantener la seriedad, una situación que terminó siendo particularmente difícil porque los dos tenían que contener la risa.

Nikolai: un exagente de la KGB obsesionado con Estados Unidos

Uno de los aspectos más particulares del personaje de Branagh es su relación con la cultura estadounidense. Nikolai vive prácticamente exiliado en una zona rural de Rusia después de abandonar su vida dentro de la KGB, una decisión vinculada también al impacto que ese mundo tuvo sobre su familia.

Su aislamiento contrasta con los objetos que rodean su vida cotidiana. En su cabaña aparecen referencias a Estados Unidos, entre ellas un póster de Top Gun y distintos elementos relacionados con Bruce Springsteen. Para Branagh, estos objetos funcionan como símbolos de una idea de libertad, poder, modernidad y tecnología que resulta especialmente significativa para alguien que proviene de un sistema ideológico mucho más restrictivo.

Pero Nikolai está lejos de ser simplemente un personaje excéntrico. Branagh lo describe como un hombre altamente entrenado, capaz de ser extremadamente violento cuando las circunstancias lo requieren y, al mismo tiempo, económico y preciso en sus acciones. Esa combinación de peligro, rareza y sentido del humor es precisamente la que permite que el personaje tenga una personalidad propia.

El humor como una forma de entender al enemigo

Para Branagh, uno de los mayores atractivos de Mayday está en utilizar la comedia para encontrar humanidad en personajes que han sido moldeados por sistemas ideológicos completamente diferentes.

La relación entre Troy y Nikolai parte precisamente de esa oposición. Ambos proceden de mundos distintos y tienen formas muy diferentes de entender la vida, pero las situaciones familiares y cotidianas permiten que aparezcan puntos de conexión inesperados. El humor, según explicó Branagh, ayuda a revelar los gustos, la visión del mundo, la compasión y hasta la capacidad de ambos personajes para aceptar lo absurdo.

La película está ambientada dos años antes de la caída del Muro de Berlín, por lo que la Guerra Fría no funciona únicamente como contexto histórico. También sirve para establecer la distancia entre dos formas de entender la libertad.

En ese sentido, Top Gun adquiere un significado especial para Nikolai. Branagh explicó que la película representa velocidad, poder masculino, espectacularidad y una determinada imagen de libertad estadounidense. Para alguien que ha vivido bajo un sistema de control, esa representación resulta fascinante.

Acción con espíritu de los años 80

La película recupera además una estética asociada a los thrillers de espionaje y las comedias de acción de los años 80. Branagh destacó que los directores John Francis Daley y Jonathan Goldstein buscaron evitar algunas de las aproximaciones más convencionales de la acción contemporánea para recuperar un estilo en el que cada enfrentamiento también sirviera para revelar algo sobre los personajes.

“Never just a fight”, explicó el actor: las secuencias de acción no están concebidas únicamente como demostraciones de fuerza, sino como oportunidades para conocer mejor a quienes participan en ellas. En el caso de Nikolai, la astucia y la capacidad de improvisación resultan más importantes que la fuerza física.

Branagh también tuvo que prepararse físicamente para un papel con una cantidad considerable de acción. Llegó aproximadamente tres semanas antes del inicio del rodaje para trabajar en las coreografías, practicar movimientos, yoga y ejercicios de flexibilidad. Los directores, según explicó, buscaban además que buena parte de las escenas se filmaran en cámara y que el público pudiera reconocer que eran Branagh y Reynolds quienes realizaban las acciones.

Branagh también destacó el trabajo de John Francis Daley y Jonathan Goldstein, responsables de la dirección de la película. El actor aseguró que su preparación, visión y capacidad para combinar diferentes tonos fueron elementos determinantes para involucrarse en el proyecto.

Después de haber trabajado previamente en películas como Game Night y Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves, Branagh admiraba especialmente la capacidad de los realizadores para construir entretenimiento popular sin sacrificar una dimensión emocional o temática.

Para el actor, esa mezcla define también la propuesta de Mayday: una película de acción y comedia que busca ser divertida, pero que al mismo tiempo encuentra espacio para la emoción, la ternura y una reflexión sobre las diferencias entre personas que parecen pertenecer a mundos irreconciliables.

Con Kenneth Branagh y Ryan Reynolds al frente, Mayday apuesta así por utilizar el humor y la acción para contar una historia sobre la Guerra Fría desde una perspectiva menos rígida: no únicamente como un enfrentamiento entre dos bloques, sino como el encuentro improbable entre dos individuos que descubren que, detrás de sus diferencias políticas y culturales, existe mucho más que los separa en apariencia. La película llegará el próximo 04 de septiembre a la plataforma de Apple TV.

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