Review | Charlatán

Biopic sobre el curandero checo Jan Mikolášek, con un equilibrio desigual pero interesante

Šarlatán (Charlatan)
Puntuación:★★★½
Dirección: Agnieszka Holland
Reparto: Ivan Trojan, Juraj Loj, Josef Trojan, Joachim Paul Assböck y Jan Vlasák,
Disponible: Estreno en Cines

Agnieszka Holland nos trae la historia de un hombre llamado Jan Mikolášek, un famoso herbolario y curandero checo con poderes casi asombrosos que daba diagnósticos intuitivos, con solo observar unas botellas que contenían muestras de orina humana.

Agnieszka Holland crea un biopic hermoso, inteligentemente y al mismo tiempo cuestionador, pero se siente ligeramente seco, ya que no lleva a sus personajes a los conflictos reales que plantea. El filme se nota en todo momento que está algo atrapado entre un tributo respetuoso por los logros médicos que hizo Mikolášek, y entre su vida personal, como el romance tierno que tiene con su asistente, pero que queda solamente en algo especulativo ya que no hay una profundidad tal cual, haciendo que la película sea un retrato ambicioso de la imperfección humana que no se esfuerza en crear un efecto en el espectador.

El guión es denso y vagamente enfático, la historia cubre mucho terreno en dos horas, aunque su estructura inicialmente hace que los espectadores desinformados sobre Mikolášek se puedan perder, ya que no informa mucho sobre lo que estamos viendo.

La película comienza con la muerte del presidente comunista checo Antonín Zápotocký en 1957, que gradualmente llegamos a comprender que dicho acontecimiento fue el detonante de la caída de Mikolášek cómo un renombrado curandero, que había practicado su magia de análisis urinarios durante tres décadas con celebridades, funcionarios nazis y hasta el propio Zápotocký.

Desde este punto de vista narrativo, «Charlatán» cruza correctamente entre la juventud formativa de Mikolášek, su evolución y su caída, marcando los cambios de tiempo visualmente a través de la fotografía que juega con una variada paleta de colores.

Lo más interesante del filme es que su director nunca cuestiona a su protagonista, nunca hace dudar al espectador si la figura de Mikolášek era un charlatán como se intentó creer, más bien coloca al protagonista totalmente convencido de sus habilidades y como las personas realmente le hacían caso en sus opiniones, creando al personaje en un ser enigmático.

Hay que reconocer la divertida química que tienen los actores Trojan y Juraj Loj, especialmente en la presencia cálida y sensual que hace Loj como Palko, cuya actuación evita que la película se sienta descarrilada en cuanto a la profundidad del tema de la homosexualidad del personaje de Mikolášek.

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