Review | Die in a Gunfight

«Die in a Gunfight», explosivo romance a lo Romeo y Julieta

Die in a Gunfight (2021)
Puntuación:★½
Dirección: Collin Schiffli
Reparto: Alexandra Daddario, Diego Boneta, TravisFimmel, Justin Chatwin y Wade Allain-Marcus.
Disponible: Estreno en Cines

Después de miles de cambios detrás y delante de cámara «Die in a Gunfight» vio la luz y llegó a los cines; su único valor es ese, sentarse en una butaca y apreciar las coloridas imágenes que carga la cinta.

«Die in a Gunfight», es la nueva versión del clásico literario de Romeo y Julieta, que nos va a ser narrada desde el minuto uno hasta el último por Billy Crudup, y también tendremos varios interludios animados que solo sirven para darle visor al filme, más no aporta nada al relato, al igual que los continuos rebobinados cinematográficos que no van a ninguna parte, que solo puede ser que el resultado de una fantasía.

«Die in a Gunfight» cuenta la historia de los Gibbons y los Rathcarts, dos familias que son archienemigas dentro del mundo de los conglomerados de medios. Según muchos están inspirados aparentemente en George Saros y Rupert Murdoch; la cinta arranca con la presentación literalmente de todos los personajes, pero tampoco ayuda mucho ya que varios quedan sin un desarrollo, aquí tenemos a Nancy Gibbon con su hijo Ben (Diego Boneta) que ha estado enamorado de la hija de los Rathcarts, pero estos fueron separados por los patriarcas de ambas familias, pero ella ha vuelto de París y obviamente se van a encontrar.

La historia no aporta nada al cuento sabido, más le alegra algunas cosas que ayudan a soportar este cuadro mal ejecutado, pero el problema es que los personajes que giran alrededor de los protagonistas no tienen sentido ni nada, por ejemplo, el de Wayne (Travis Fimmel) y Barbie (Emmanuelle Chriqui) son solo seres que están para generar algo, y son por consecuencias ajenas a los protagonistas.

De verdad, se nota Schiffli hace lo que puede con lo que tiene, pero es que el guion no le ayuda. Las actuaciones son entretenidas, y como era de esperar Fimmel se roba el espectáculo, las pocas ocasiones que lo vemos pareciera que está en otra película. Y el otro es Chatwin que siempre está tratando de darle algo más a sus líneas, pero vuelvo a lo de siempre, el arco del personaje no le ayuda.

Para concluir, la película no se arriesga como pretende ser, todo se queda muy superficial y al salir de la sala se te olvida. Lo que recuerdas es que Boneta y Daddario son lindos, Fimmel y Allain-Marcus divertidos, y Chatwin, memorable por sus momentos exagerados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.