Silent Night | Review

El primer largometraje de la guionista y directora Camille Griffin “Silent Night”, combina de manera efectiva dos géneros aparentemente dispares : películas navideñas y cine apocalíptico inminente. 

Silent Night (2021)
Puntuación: ★★★½
Dirección: Camille Griffin
Reparto: Keira Knightley, Matthew Goode, Roman Griffin Davis, Annabelle Wallis, Kirby Howell-Baptiste, Lucy Punch y Lily-Rose Depp
Disponible: Estreno en cines

En medio de una hecatombe inminente un grupo de amigos se reúne para pasar una última cena de navidad en el campo inglés, determinados en disfrutar en armonía sus últimos momentos.

Estelarizan la siempre entrañable Keira Knightley como Nell, una afectuosa y optimista esposa y madre de tres hijos, Matthew Goode, que resultará familiar por sus papeles previos en Watchmen (2009) y The Crown, aquí es Simón el esposo de Nell, Roman Griffith Davis recordado por su papel en Jojo Rabbit (2019) es Art hijo de Nell y Simón. Completan el cast Lily-Rose Melody Depp, Annabelle Wallis, Lucy Punch, Kirby Howell-Baptiste, Sope Dirisu y Rufus Jones en el debut en un largometraje de la directora Camille Griffith.

Después de un largo periodo en pandemia, las reflexiones del enclaustramiento y del desasosiego por la falta de una solución tajante a los problemas actuales ha dejado su huella en el séptimo arte, el cual ha servido como un hervidero para sacar a relucir todo tipo de inquietudes con respeto a la realidad que nos aqueja.

El filme es buena prueba de ello al brindarnos una mezcla entre lo navideño, vacacional y apocalíptico, en la cual la mayoría de sus protagonistas evita mostrarse abatidos ante una catástrofe climática en forma de tormenta de gases las cuales acaban con todo ser humano existente mediante una muestra en extremo dolorosa, por esto el gobierno británico receta “píldoras de salida” las cuales funcionan para tener una muerte tranquila e indolora a todos los ciudadanos en pleno derecho, esto significa dejar atrás a los indocumentados y personas en situación de calle.

En redes sociales surgieron distintos paralelismos entre Silent Night y Don’t Look Up, ambas estrenadas el mismo año y abordan el fin de la humanidad, lo cierto es que mientras que Don’t Look Up busca visualizar cual es el rol de los altos mandos del poder y la esfera pública mediante la sátira, Silent Night por otra parte busca enfocarse en el individuo y la relación con los otros cercanos para dar una visión un tanto más íntimo de lo que sería una catástrofe de esas proporciones.

El mismo filme encuentra sus puntos más álgidos al saber mezclar su comedia negra, muy al estilo inglés, en momentos de angustia. Keira Knightley da una sólida interpretación en la cual funge como la anfitriona de tan particular festejo la cual busca tratar de alegrar en todo momento lo que en el fondo es una muy lúgubre festividad pero indudablemente lo más destacado es Roman Griffith Davies el cual al oponerse a la idea de tomar la píldora de salida se rebela contra sus padres, retratando el horror y la angustia que sufre al encontrarse en un callejón sin salida frente a la muerte, su madre Camille Griffith saca la mejor interpretación de su hijo para el beneficio de la película.

El resto del elenco hacen un buen sostén para que la cinta sea entretenida y la premisa no se agote rápidamente además del buen guión el cual no tiene reparos en plantear preguntas y debates incómodos en torno a la muerte, la vida y claro está el cambio climático.

El mayor problema presente es la pasividad demostrada por los personajes al enfrentarse a su muerte inminente, estos se presentan imperturbables frente a lo que es un deceso seguro y el fin de la humanidad como la conocemos, lo cual puede en sí presentarse como un problema o más bien una pregunta pues en momentos de catástrofe existe algo más humano que la trivialidad para esconder la angustia más vital, eso derivará del criterio de cada quien que mire el filme. 

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