Backrooms – Kane Parsons convierte una creepypasta en una pesadilla cinematográfica

Backrooms representa el salto definitivo de una de las leyendas urbanas más populares de internet hacia el cine comercial. Kane Parsons transforma el concepto nacido en foros digitales en una experiencia de terror psicológico y ciencia ficción.
Backrooms (2026)
Puntuación:★★★½
Dirección: Kane Parsons
Reparto: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Finn Bennett y Lukita Maxwell  
Disponible en cines

El internet ha cambiado el mundo del entretenimiento para siempre. Desde la forma en que se promociona una película hasta la forma de consumirlas, siendo un medio transnarrativo. Hace 20 años comenzó a construir su propia identidad con la ayuda de las comunidades en internet, generando las nuevas leyendas urbanas que marcarían a la generación Z, como serían Slenderman, Jeff the Killer y toda la cultura de las creepypastas. De esta forma, en 2019, en 4chan, una sola foto generaría revuelo con su propia creepypasta. Hasta terminar en las manos de Kane Parsons, un joven de 17 años que aprovechó las ventajas modernas para producir una serie de videos. Hoy, después de 7 años, Parsons logró realizar su primera película con la ayuda de A24 para adentrar al público general al fenómeno llamado Backrooms.

Clark (Chiwetel Ejiofor) es un hombre de mediana edad atrapado en una vida de fracasos e insatisfacción hasta que, por accidente o coincidencia, descubre una entrada a un nuevo universo. Un lugar donde las habitaciones vacías no tienen coherencia y en que encontrará diferentes objetos sin razón aparente. Clark se irá adentrando mientras su psiquiatra Mary (Renate Reinsve) tratará de ayudarlo a salir.

Dirigida y comusicalizada por Kane Parsons, basándose en su propia serie web sobre el tema, nos da una fascinante película de terror psicológico y ciencia ficción en que iremos adentrándonos al horror que se oculta entre los pliegues de la realidad misma.

Kane Parsons es un joven youtuber que se sube a la ola de producciones cinematográficas como los hermanos Philippou con Talk to Me, Chris Stuckmann con Shelby Oaks, Mark Fischbach con Iron Lung y Curry Barker con la reciente Obsession. De esta forma podemos apreciar la ética de trabajo de Parsons y su forma de contar una historia que se fue armando en internet. Desde diferentes personas hasta la propia imaginería de sus cortos en YouTube, que marcan una alta creatividad en su producción.

La narrativa tiene dos vías para mostrar el terror: la primera es el uso del found footage y la segunda es una convencional, alineando las diferentes visiones en una más cohesiva. En que vamos siguiendo a este hombre solitario que perdió todo y cree que la vida es injusta contra él, dando pie a su incursión en este descubrimiento inaudito, obsesionándolo hasta el punto de la locura.

La historia toca temas como la soledad extrema, el abandono emocional, el abuso psicológico y el estancamiento. A lo cual le queda perfecto el terror liminal, que es el miedo a las zonas vacías como pasillos, cuartos, centros comerciales, etc., siendo un reflejo del interior de nuestros protagonistas, que deben indagar en sí mismos y enfrentarse a los monstruos que acompañan ese lugar. En que va generando un ambiente de incertidumbre constante que irá dando ciertas pistas de lo que rodea las habitaciones y objetos específicos que forman parte del enorme entramado que rodea el universo Backrooms.

En la dirección, Parsons logra generar la tensión con sus amplios planos generales que empequeñecen a los personajes, usando el espacio negativo a su favor para generar malestar. Encuadrando a los personajes desde ángulos contrapicados que los siguen en largos travelings o primeros planos que enfatizan el rostro de los actores, en que su reacción nos dice lo que se aproxima. Jugando con lo que nunca vemos en pantalla o la iluminación. Tenemos varias secuencias emocionantes que son superadas cuando entra en el terreno del found footage, con esa cámara analógica que le da un granulado sucio y cámara en mano en constante movimiento que genera una incomodidad visual que nos da los momentos más terroríficos de toda la obra.

Otro punto apasionante es el diseño de producción en la forma que recrean los pasillos angostos que parecen interminables, a la par de los diferentes elementos de la época de los 90 que le dan una vibra retro tremenda. En su sencillez recae un alto valor de la sugestión y las pistas sobre qué es realmente ese submundo. Además del apartado sonoro, con el uso inversivo de tonos y ruidos blancos que ayudan a elevar el malestar. Además de la banda sonora, en que los sonidos ambientales industriales le dan una identidad propia y macabra a la historia.

Es una obra bastante angustiante y surreal que le da pie a la interpretación; sin embargo, su mayor falencia es el guion. Con unos personajes poco memorables que no logran ganarse la empatía del espectador y están al manejo de la historia misma, siendo muy vagos en sus motivaciones. Aunque las actuaciones de Ejiofor y Reinsve son muy buenas en darle algo de personalidad a sus personajes.

Otro punto en contra es el ritmo, que se arrastra en segmentos enteros y en otros va muy rápido. No teniendo un buen balance que haga la historia más dinámica y pierde fuerza en momentos clave. También con el planteamiento de ciertas ideas que no se terminan de cocinar bien, siendo demasiado ambiguo en partes y, en otras, tratando de darle una lógica interna a su universo que no lleva a ningún lugar.

Eso sí, hay que aplaudir la forma con que Kane Parsons conquistó Hollywood, su ingenio en la producción y el universo creado siendo el director más joven en trabajar para A24 y tener a la mano directores experimentados como James Wan y Shawn Levy, además de un reparto bastante interesante.

Al final, Backrooms es una propuesta bastante interesante. Con excelentes secuencias de terror que se grabarán en el colectivo y que trae una voz fresca con ese surrealismo en lo cotidiano, conceptos de alta ciencia ficción y un terror psicológico que arrinconará a los espectadores al entrar a este mundo. Manteniendo viva la leyenda de lo que hay más allá de la puerta y saber qué se esconde realmente en los Backrooms.

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