Fucking with Nobody | Review

Fucking with Nobody (2021)
Puntuación:★★★
Dirección: Hannaleena Hauru
Reparto: Hannaleena Hauru, Tanja Heinän, Samuel Kujala, Anna Kuusamo, Jussi Lankoski y Sara Melleri.
Disponible: MUBI

Podríamos decir que hablar de esta película es casi imposible, no porque sea reveladora o tenga un gran spoiler, sino por la forma en que está hecha. El segundo largometraje de la escritora, directora y actriz finlandesa HannaLeena Hauru, es una pieza tan irónica como agresiva que va más allá de lo que se puede llamar «normal», incluso cuando no lo es.

La obra rompe todas las normas de una película, incluso rompe la cuarta pared, bueno hasta la cinco o la seis si es que existe. El filme termina haciendo una cinta dentro de una historia de Instagram dentro de una película, dentro de otra película; como dije explicar Fucking with Nobody es todo un reto.

Hanna (Hauru) es una cineasta que acaba de perder un trabajo dirigiendo una película de terror feminista frente a su colega Kristian, quien es un exnovio y ahora vive con la guionista de esta próxima producción, Shirley (Anna Kuusamo). Mientras se queja con un grupo de amigos, incluido otro ex novio, el director de fotografía Lasse (coguionista Lasse Poser), y una pareja gay de actores, Ekku y Ara ( Pietu Wikström ), durante una noche de consumo excesivo de alcohol, se ríen de las publicaciones románticas de Instagram muy editadas y claramente montadas.

Esa noche hacen una foto entre Hanna y Ekku, la suben a Instagram y genera un revuelo en la vida de ambos jóvenes, lo que lleva que unas amigas, montan una idea para un proyecto subversivo que llamaría la atención sobre la falsificación de las redes sociales y cambiaría las jerarquías de género: Hanna y Ekku se harán pasar por una pareja enamorada en Instagram.

Después de esa primera publicación, todo el mundo es mucho más amable con Hanna, que ya había sido destinada al estatus de solterona. Ahora, incluso la productora Krista quien aparentemente tiene una vida perfecta quiere pasar el rato con ella.

La historia llega un momento donde notamos que en realidad estamos viendo un «making of» de esta película, ya que los protagonistas salen y entran constantemente del personaje, haciendo que Hauru logre encontrar un enfoque a la historia y plante la percepción del proyecto, pero también distraen bastante al espectador ya que Ekku y Hanna parecen tomarse demasiado en serio lo que interpretan.

La obra es casi una parodia que se burla del feminismo, la progresividad y la corrección política, incluso de los tópicos sociales como los roles y las jerarquías de género. 

La obra es todo un reto para el espectador, ya que Hanna crea una variedad de planos técnicos que van desde video digital, publicaciones de Instagram y emojis, Super 8 falsificados, tomas de drones, fotografías montadas y probablemente algún otro truco.

Fucking with Nobody es una experiencia que vale la pena ver, pero como todo riesgo puede que muchos no logren conectar con la propuesta ya que no tiene una fuerza que atrape, y cuando logras entender de qué va todo el proyecto si pierde esa pizca de magia.

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