Review | Destronados

Una sátira sobre el poder políticamente incorrecta

Destronados (2018)
Puntuación:★★★
Dirección: Oskar Roehler
Reparto: Oliver Masucci, Katja Riemann, Lize Feryn, Alexander Beyer y Samuel Finzi.
Disponible: Festival de cine Europeo @cine.magaly

El cirujano plástico Claus y la arquitecta de jardines Evi, han estado casados durante muchos años, ganan bien y viven en un barrio elegante, ambos tienen problemas comunes de un matrimonio entre los cuales están los psicológicos menores de Evi, los dos están viviendo su gran sueño, vivir cómodamente, realmente tienen todo lo que soñaron; su vida se rompe un poco cuando un día la señora de la limpieza se retira repentinamente y en una crisis existencial y borracho Claus pone un anuncio en el que busca un nuevo esclavo. Sorprendentemente, obtiene varias personas interesadas por su oferta, pero no es lo que estaban buscando.

Entre todos los candidatos aparece una pareja Bartos y Lana, que tras perder su propio hotel quieren volver a servir a alguien a toda costa. Después de un cierto período, Claus y Evi se acostumbran rápidamente al servicio excesivo de los nuevos, el impacto que tiene Bartos en la casa lo lleva también a organizar a unos trabajadores que construyen una piscina para sus superiores por poco dinero, todo parece perfecto. ¿Pero? esta situación demasiado buena no es verdad, y la historia cae en obviedades que el espectador capta de que va a ver un giro en la historia, y cuando llega es muy evidente.

Oskar Roehler, crea una sátira sobre los efectos del poder, donde la película encuentra su tono muy rápidamente, abriendo con una escena potente a través de la cual Evi se sumerge en una depresión comprensible. También el siguiente malentendido sobre la solicitud de empleo de Claus, hace que la cinta marque el tono de humor que jugara, creando varios momentos muy bien ejecutados, pero que al final no generan en el impacto que busca la obra.

La película desarrolla una atmósfera propia, incómoda y divertida, en la que también se tratan problemas muy reales. Además, la cinta hace uso de algunos elementos sobre el sexo y la violencia, en los que a Roehler le falta mucha más consistencia, especialmente en la puesta en escena. En realidad, la sátira tiene un nivel constantemente alto, especialmente en el personaje Oliver Masucci, quien se nota que se entrega bastante al proyecto.

Desafortunadamente, «Herrliche Zeiten» no logra transportar todo lo que viene construyendo en su acto final, lo que deja en claro que su director no supo cómo cerrar coherentemente todo lo que venía explorando.

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